28 agosto, 2019

Consejos

Hemos recopilado una serie de trucos o consejos que te ayudarán a aprovechar al máximo el espacio de tu trastero. Además, estos consejos facilitan el control y garantizan la preservación de tus pertenencias:

Empaquetado

Sé previsor. Reúne todos los materiales que necesitas antes de empezar: cajas, marcadores, plástico de burbujas, estanterías, etc.

Etiqueta las cajas. Describe su contenido, numera las cajas y mantén un inventario por escrito a medida que vas empaquetando: encontrar lo que buscas te resultará muy sencillo.

Utiliza cajas adecuadas. Emplea cajas del mismo formato (pequeñas, medianas y grandes, pero siempre iguales) y de buena calidad. Las cajas grandes están indicadas para objetos ligeros (sábanas, almohadas, lámparas) y las cajas más pequeñas para los más pesados (libros). La documentación requiere cajas de archivo para obtener una mejor organización.

Sé cuidadoso. Guarda en cajas los objetos pequeños con los materiales de embalaje apropiados, rellenando los espacios vacíos con papel o corcho. Resiste la tentación de meter las cosas en bolsas, corren el riesgo de sufrir daños por golpes y por falta de ventilación.

No sobrecargues. Las cajas no deben pesar más de lo que puedas levantar sin esfuerzo (para la mayoría de la gente unos 18 kg).

Sella las cajas. Asegúrate que todas las cajas estén bien selladas con cinta de embalaje y así evitarás que se cuele polvo.

Cuelga la ropa. Utiliza una caja de armario para colgar ropa y mantenerla ventilada y libre de arrugas.

Optimiza tu espacio. Siempre que sea posible, desmonta las patas de los muebles para evitar daños y ahorrar espacio. Mantén reunidas en bolsas las piezas pequeñas (tornillos) y pégalas con cinta al mueble correspondiente.

Cuidado con lo frágil. Envuelve los platos y la cristalería de forma individual, y protege la caja con plástico de burbujas.

Almacenamiento

Planea con antelación. Mantén tus artículos de uso frecuente en la parte delantera del trastero, para acceder a ellos con facilidad.

Reserva un espacio de tránsito. No olvides dejar un pasillo para moverte y acceder a los cuatro lados de tu trastero, evitando tener que sacar muchas cajas para poder entrar. Esto es especialmente importante si almacenas documentación que debes consultar con frecuencia.

Cuida tus cosas. Protege tus muebles y colchones con fundas y protectores para una mejor preservación.

Piensa en vertical. Aprovecha tu espacio apilando en vertical, pero sin llegar a la altura máxima para favorecer la ventilación. Coloca los objetos más pesados en la parte inferior y los más ligeros y frágiles en la superior.

Busca el espacio. Puedes utilizar el espacio dentro de lavadoras, neveras, etc. para guardar toallas, sábanas y demás productos textiles. Deja entornadas las puertas de los electrodomésticos para permitir una correcta ventilación.

Deja que el aire circule. Deja un mínimo de espacio entre las paredes del trastero y tus objetos almacenados para permitir la ventilación.

Refuerza la seguridad. Utiliza cierres de alta calidad en tu trastero para mejorar la seguridad.

Y recuerda…

Productos inflamables. No almacenes productos químicos inflamables, incluidas las bombonas de gas.

Combustibles. Mantén vacíos los depósitos de combustible de las máquinas que almacenes. Vacía también otros fluidos para evitar daños corrosivos.

Productos perecederos. No almacenes comida ni otros productos perecederos.

Aceites y grasas. Asegúrate que las máquinas que almacenes no pierdan aceite o produzcan manchas de grasa. Colócalas siempre sin inclinaciones que faciliten las fugas. Y ponlas sobre cartón y con un plástico debajo.